Detesto tragarme los corajes. Ahora ya ni recuerdo lo que me tenía tan molesta. Lo bueno de tener mala memoria...
Ya. Hay un tipo en la escuela que... que me gusta, pues. Gracias a mis habilidades de stalker he visto que el tipo es un buen muchacho. Es educado y se me hace bastante simpático. ...
Mi problema es que le gusta una tipa que gracias a mis habilidades de stalker (otra vez) sé que es medio... zorrilla.
Ahora, si leyera esos dos párrafos en 'x' lugar pensaría-pinche niña meca, nada más quiere alguien con quien besuquearse, como si en realidad necesitara un lepe ahí.-También llegaría a pensar que ella es algo chiquilla para andar con esas cosas... que a mí no me gustaría imaginar a mi hija de 16 dándose abracitos y besitos con un tipejete que no conozco... pero igual hay muchas chicas con novio a esa edad... y a edades menores con novio... y sus padres lo aceptan... A lo que quiero ir es a que dudo que haya un impedimento moral real para que una muchacha tenga novio en la adolescencia -o algo así que no tenga que ver con ETS o embarazos ¬_¬.-
... pienso que lo ideal no sería acabar con novio ¬¬ sino encontrar algo que me quite la frustración. No es que nada más por que me gustó ese chico empezó mi problema... este último inició aproximadamente desde que comencé a fijarme en el sexo contrario... más bien, después de enfermarme.
Desde segundo de secundaria (quizá algo antes), he notado que gusto en un principio por cómo me veo, pero después de que conocen mi personalidad, se alejan. Y que creo que a nadie nunca le he gustado como en realidad soy. Tal vez a un compañero que aún aprecio mucho -sepa dónde esté en este instante- de la primaria... se llamaba César. Bueno, se llama. Pero de todos modos, de aquí a como era en la primaria, hay un abismo; con sólo decir que en el principio de ese año era una persona, y al final era otra con el carácter volteado. Aunque al parecer César me seguía viendo igual, a pesar de esos meses tan loquitos de ese año... qué más da, me preocupo mejor si me lo vuelvo a encontrar.
¿Qué? ¿me volví insoportable? De seguro. Antes era más estable, ahora paso de felicidad a depresión con cualquier cosa. Podía seguir con la sonrisa en la carota todo el santo día, si no es que me enojaba. El enojo era mi segunda emoción más recurrente. Lo cambié por la tristeza... es mejor estar triste, el coraje no se va tan fácil. Y hoy tengo una sensación entremezclada. No. TODOS LOS DÍAS que veo a ese tipo la tengo. Cada rato que veo a la muchachita que a él le gusta. Cuando están afuera platicando juntos y ambos están sonriendo. Cada maldito momento en que la veo pasar por la ventana (como diez veces al día más o menos). Lo veo sentado ahí y me dan ganas de tener su cuello entre mis manos. Ya sé que no tiene la culpa. ¿Pero qué hago? ¿me trago el coraje, como siempre? ¿contar hasta diez...? -risas- Creo que ando paranoica... o algo.
De entre todo lo que pensé, imaginé que era mejor considerarme fea físicamente, y que odio a todos los hombres. Sé que, para bien o para mal, cambiaré de parecer en aquello último. Pero en el momento no me importa. Es seguro que todos sólo me vieron como una chica más. O una amiga. Pero no más. Porque no me aguantaban para tratarme como a las demás muchachas. ¿Soy invisible cuando se trata de caballerosidad?... Pues que se vayan a la ***** todos los "hombres".
Primero me preocupo por todos los problemas de ellos-...sería, de hecho, de tod@s.-, y luego me preocupo por que los jodidos nunca me han pelado. ********.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)