Me llevé una sorpresa al ver que me hablabas, no pensé que alguien así de bonito como tú me dirijiera unas palabras...
-¿Qué te parece?¿está bien?- preguntabas esperando mi respuesta con tus ojos extrañamente rojos.
Lo único que podía no evitar era verte, con algo de vergüenza, ver tus ojos, tu hermoso cabello, ver que no me escondías secretos... eso es lo que más me dejó pensando en tí. Te mirabas serio e intimidante, pero sentía un aire de inocencia cerca de ti. Era hora de irse, pero me quería quedar ahí contigo. Puedo pedir tu correo... ¡sí! Intercambiamos correos... Ahora llueve, llueve mucho. Estoy corriendo descalza, pero al parecer el asfalto no me lastima los pies...
-Señor, dígame que no se irá hasta que vuelva con algo de dinero para comprarle un pan...
-Tienes que apurarte, la noche ya se acerca y tu hogar está lejos.
Corro con mamá, quiero estirar las piernas para llegar rápido, pero por más que intento, mis piernas no son tan largas ni veloces... ya se oculta el sol y me falta mucho para llegar, mucho más para todavía regresar con el vendedor. Tengo el dinero, despego otra vez, pero para cuando cruzo la puerta, todo está oscuro, mojado y solo... ... entro a la casa a sentarme, estoy cansada... ¿qué haré? ¿qué haré...? ... ¡...el correo! Prendo el ordenador, me preparo para teclear... n-no recuerdo nada... ¡¿q-qué?! ¿¿cómo no me voy a acordar?? ... ¡No recuerdo su correo! Dios... no lo volveré a ver... soy una estúpida... espera... ¿p-puedo buscar su correo en internet, verdad? ...
Busco, busco, busco más... aquí no está... ¿c-cómo que ahí no está? ¡tan importante que es él! ¡¿pero qué les pasa por la cabeza?! ¡n-no lo hallo...! ¿qué haré? dime mi Dios, ¿¡qué hago!? ¿p-por estúpida... por estúpida ya no lo veré...? ... ...
Abro mi messenger, busco en la lista... curioso es que él está allí... pero si no recuerdo haberlo agregado... ni siquiera recuerdo su correo... ¿cómo...? ¿es un milagro? ... ¿eh?
...
"Los ojos no son los de un dios de muerte"...
"Los ojos no son los de un dios de muerte"...
...
¿de quién hablas? ¿de ti... ... o de mí...?